Noruega desplegó un fútbol de autoridad ante Iraq en el Boston Stadium de Foxborough, ganando 4-1 en un encuentro de la fase de grupos del Mundial 2026. Con una posesión del 61% y una clara superioridad en el juego, los nórdicos se impusieron sin demasiadas complicaciones en una tarde donde el dominio fue prácticamente absoluto desde el minuto inicial.
El partido arrancó con Iraq asumiendo un rol defensivo mientras Noruega controlaba los tiempos. La presión de los nórdicos dio frutos temprano. En el minuto 29, Erling Haaland abrió el marcador tras una asistencia de David Møller Wolfe, adelantando a Noruega en un golpe que parecía definir ya el rumbo del encuentro.
Iraq, sin embargo, no se rindió. El equipo local buscó sorpresas con contraataques y consiguió igualar en el minuto 39 con un gol de Aymen Hussein, asistido por Amir Al-Ammari. El tanto devolvía esperanzas a los iraquíes justo cuando parecía todo decidido, llevando el marcador al descanso a 1-1 tras el primer acto.
Las esperanzas duraron poco. Cuatro minutos después del gol de Hussein, en el minuto 43, Haaland volvió a anotar con un disparo de derecha que restauraba la ventaja de Noruega. Los nórdicos se iban al descanso con un 2-1 que reflejaba la superioridad que ejercían sobre el terreno.
La segunda mitad evidenció aún más el abismo en calidad entre ambos equipos. Iraq realizó cambios en busca de reaccionar: en el minuto 59 entraron Ali Al-Hamadi y Zaid Ismail, pero sin conseguir frenar el dominio visitante. Noruega amplió la ventaja en el minuto 77 con un gol de Leo Østigård, quien aprovechó un pase de Martin Ødegaard para poner el 3-1 que prácticamente sentenciaba el partido.
Los cambios masivos de Noruega en el minuto 73 —con las salidas de Oscar Bobb, Østigård, Andreas Schjelderup y Kristian Thorstvedt— evidenciaban que el técnico ya controlaba cómodamente el resultado. Iraq intentó reaccionar con nuevas incorporaciones en el 74, pero la inercia del partido ya estaba del lado noruego.
En el minuto 90+7, se registró un gol en propia meta de Hussein que cerró un 4-1 definitivo, reflejando fielmente el dominio absoluto de Noruega en el estadio estadounidense bajo un cielo despejado y 25 grados de temperatura.
Estadísticas que avalan el dominio
Los números refuerzan lo visto en el campo. Noruega tuvo el 61% de posesión frente al 39% de Iraq, completó 535 pases contra 333, y generó 39 ataques peligrosos por solo 27 de los iraquíes. En tiros, los nórdicos también fueron superiores con 13 disparos frente a 11, aunque donde más se notó la diferencia fue en precisión: Noruega envió 5 tiros a puerta mientras Iraq apenas logró 1. Iraq registró una tarjeta amarilla por falta de Zaid Tahseen en el minuto 86.
Con este resultado, Noruega avanza en sus aspiraciones del grupo I del Mundial 2026, demostrando que cuenta con un potencial ofensivo notable con Haaland como principal referencia. Para Iraq, la derrota deja un escenario complicado en la primera fase.